Una situación común entre los niños es ser víctimas o victimarios de todo tipo de burlas. Conoce cómo puedes ayudar a tu hijo a que se defienda de este juego cruel y otras intimidaciones.

Como padres tenemos que estar preparados para ayudar a nuestros hijos a enfrentar ciertos problemas que se puedan presentar en la escuela, en el vecindario, a través de mensajes de Internet y de texto, o incluso en la misma familia.

En una situación de intimidación entre dos o varios niños todos los involucrados en este juego están enfrentando algún tipo de problema que debe ser tratado a tiempo para evitar consecuencias mayores.

Los motivos comunes que llevan a la mayoría de los niños a molestar a otros son: porque ven otros amigos haciéndolo, por lograr pertenecer a un grupo, como una manera de evitar que se lo hagan a ellos o para sentirse más fuertes o inteligentes que los demás.

Mientras este tipo de molestias sean solo juegos de palabras realmente no habría mucho de que preocuparse y bastará con enseñar a los hijos a cómo defenderse de ese juego incómodo y continuo.

Pero si estos juegos incluyen amenazas y peleas de mano allí si debe haber intervención de padres, maestros y hasta psicólogos que ayuden a controlar y evitar que estas situaciones se sigan presentando.

Un estudio que realizó la Revista de la Asociación Médica de Estados Unidos (Journal of the American Medical Association) en el año 2001 con más de 15.686 estudiantes entre sexto y décimo grado, demostró que ciertamente en nuestras escuelas existe un alto índice de maltrato por parte de jóvenes intimidadores.

Un 29,9 % de estudiantes dijo que sí son parte frecuente de intimidación hacia otros compañeros; un 13% participa como intimidador, un 10,9% como víctima y un 6% juega ambos papeles. Y otros estudios realizados el mismo año han revelado que entre un 15 y un 25% de estudiantes en EE.UU. son molestados frecuentemente; mientras que entre un 15 y un 20% molestan frecuentemente a otros.

Más grave son los efectos que causan estas molestias tanto en los intimidadores como en las víctimas. Se ha demostrado que los intimidadores tienen más chance que los que no lo hacen, de abandonar o ser expulsados de las escuelas y son más propensos a fumar cigarrillos, beber alcohol y participar en peleas. Y un 60% de los jóvenes intimidadores en la escuela media (middle school) cometen al menos un crimen antes de los 24 años de edad.

Mientras que los que sufren de este tipo de abusos, viven asustados y les hace perder clases por ciertos períodos de tiempo

Como padres deben estar alerta ante ciertas señales de que los chicos pudieran ser víctimas de molestias abusivas en la escuela o en el autobús escolar. Estas pueden ser, que el niño se escape del colegio, que está nervioso, esquivo o invente razones para faltar.

Este serio problema ha conducido a la creación de centros de ayuda para las personas afectadas.

En un esfuerzo por mejorar esta situación y ayudar a los jóvenes estudiantes, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos hace las siguientes recomendaciones para las víctimas de intimidación.

• Háblalo con un adulto. Busca a alguien de tu confianza, ideal sería que fueran tus padres, si no, un maestro, un consejero de la escuela, un tío, un amigo, un vecino o un hermano y cuéntale quién te está molestando, dónde y cuándo lo hace, desde cuando lo hace y cómo te sientes ante esta situación y cómo reaccionas siempre. Si ves que esta persona no hace nada por ayudarte, entonces no esperes más y busca a alguien más que esté dispuesto a ayudarte a resolver esta situación.

• Anda siempre en grupo. Es común que los intimidadores prefieren hacer de las suyas cuando la víctima se encuentra sola. Al ser parte de un grupo es menos probable que esta persona se acerque a molestarte, estarás más protegido y puedes encontrar apoyo en caso de que te acosen.

• Enfrenta a tu intimidador. Si te muestras irritado, nervioso o asustado, esta persona disfrutará aún más el seguir con el juego, ya que está logrando lo que desea. Pero si tomas otra actitud, sin ánimo de pelear o molestarlo de vuelta, y lo enfrentas calmadamente y le dices que deje de molestarte y te das media vuelta sin escuchar nada más, luego de varias veces seguramente lograrás que deje de molestarte.

• No contestes a un correo electrónico intimidante. Imprímelo y muéstraselo a un adulto de confianza que te pueda ayudar a solventar este problema. De ser posible, bloquea a esta persona o re-direcciona su correo al buzón de correo basura para que evites siquiera verlo. Al no responderle nunca, esta persona se cansará de seguirte molestando.

• Se parte de un club o grupo dedicado a alguna actividad que te interese ya sea un hobby, deporte o una actividad artística. Evitarás estar solo y compartirás intereses con otros chicos.

También puedes usar estas recomendaciones de lo que nunca se debe hacer en caso de intimidación, para compartirlas con tus hijos:

• Nunca pienses que es tu culpa. Esta actitud te hará bajar la autoestima y pensarás que te lo mereces. Recuerda que nadie merece ser molestado.

• Nunca pelees o molestes a tu agresor. Ponerte a su mismo nivel no te dejará actuar mejor que la otra persona y en vez de mejorar las cosas, las empeorarás y harás que la situación continúe y tal vez empeore.

• Nunca mantengas esta situación en secreto pensando que algún día dejarán de molestarte. Decir lo que sucede a amigos o a adultos podría ayudarte a encontrar y poner fin al problema; esto no tiene nada que ver con ser chismoso.

• Nunca faltes a la escuela o dejes de pertenecer a grupos por miedo de ser atacado con intimidaciones. Esto en ves de ayudarte te afectará tus estudios y tu desenvolvimiento dentro de tu grupo de amistades. Recuerda que tienes tanto derecho como los demás de asistir a tus actividades regulares.

• Nunca intentes hacerte daño a ti mismo. Si sientes que la única solución es hacerte daño porque no encuentras otra salida, podrías estar sufriendo una depresión. Habla inmediatamente con un adulto de confianza, recuerda que el del problema no eres tú, sino la persona que te está intimidando.

Hazle ver a tus hijos que sus acciones no son la causa de las intimidaciones por parte de otros niños y que lo que sí pueden hacer es aprender a manejar estas situaciones para que no afecten su autoestima y para que no sigan repitiéndose. Enséñales a tener confianza de que ellos sí pueden tomar control de la situación.
Discusión   Añadir este link a ...  Silenciar

Comentarios Angelopolis Relacionadas

factura electrónicaservidores dedicadosweb hostingtheboredit.commusclegaintruth.us powerperformance.info

Web Hosting:

Web Hosting